"Everest Almight (Todopoderoso Everest)"

Photographer: Pippa Phillips

Escocia - Scotland

          Me senté en una piedra. La ascensión al Everest había tenido muchos momentos duros, pero ese era el peor de todos. Divisaba la cima como si la pudiera tocar con las manos. ¿Qué son 300 metros comparados con los 8.848 que mide? Nada, no es nada. Mi problema es el oxígeno. La bala cargada que transporto me haría llegar a la cima, pero no sería suficiente para bajar. Gran dilema si seguir o si parar. Rehago los cálculos viendo el manómetro y la cantidad de oxígeno que me queda. Vuelvo a decepcionarme. Estoy tan cerca.

            Un pensamiento me viene a la cabeza. ¿de que estoy más cerca, de la gloria o de la muerte? No me gustaría que el Chomolungma, como lo llaman aquí, fuera mi tumba. Rehago los cálculos con la esperanza de que la falta de oxígeno me esté haciendo equivocarme. La misma respuesta. La misma elección: gloria o no se sabe qué. Sé que hay una bala de oxígeno para mí en la cumbre, pero ¿y si la expedición italiana que subió la semana pasada la necesitó para sobrevivir? Su vida sería mi muerte. Empiezan a aflorarme las primeras lágrimas.

            Le digo a mi compañero de expedición que siga porque uno de los dos puede alcanzar el triunfo que llevamos años planeando. Me alegro por él y me vuelvo a sentar en la piedra. Viéndolo alejarse, saco de mi bolsillo una foto de mi mujer y mi niña de tres años ya. Mi mundo se derrumba pensando en ellas. Nunca las he echado más de menos que en ese momento y ahora, mis llantos se hacen sonoros cuando pienso en su hermana que viene de camino. Voy a ser padre por segunda vez y mi decisión, dolorosa como un golpe seco, se hace irrevocable delante de esa foto. Recuerdo, cuando en el aeropuerto, antes de salir me la guardaron en el bolsillo para que me acompañara durante mi viaje. Poco podríamos saber en ese momento que esta foto acabaría salvándome la vida.

PD: Este relato está basado en una historia real acaecida a un gran amigo mío al que, desde aquí, le reitero mi más sincera admiración por todos sus logros como alpinista, pero sobre todo, por lo buen vecino y lo gran padre que es.

(Luis Alberto Serrano)

 



          I sat on a rock. The ascent to Everest had many hard times, but that was the worst of them all. I could see the top as if I could touch it with my hands. What are 300 meters compared to the 8,848 that it measures? Nothing, it's nothing. My problem is oxygen. The loaded cylinder I was carrying would get me to the top, but it wouldn’t be enough to go down. Big dilemma if I continue or if I stop my way. I redo the calculations by looking at the manometer and the oxygen capacity I have left. I'm disappointed again. I'm so close.

          A thought comes to my head. What am I closer to, to glory or death? I would not want the Chomolungma, as they call it here, to be my tomb. I redo the calculations in the hope that the lack of oxygen is making me wrong. The same answer. The same choice: glory or no-one knows what. I know there is an oxygen cylinder for me at the top, but what if the Italian expedition that came up last week needed it to survive? His life would be my death. The first tears begin to appear.

          I tell my fellow expedition to continue because one of the two can achieve the triumph we've been planning for years. I'm glad for him and I sit on the stone again. Watching him walk away, I take a picture of my wife and my three-year-old girl out of my pocket. My world collapses thinking of them. I have never missed them more than this moment and now, my cries become loud when I think of her unborn sister. I am going to be a father for the second time and my decision, painful as a dry blow, becomes irrevocable in front of the photo. I remember, when at the airport, before leaving, they put it in my pocket to accompany me during my trip. We couldn’t know at the time that this photo would save my life.

          PS: This story is based on a true story of my great friend who, from here, I reiterate my sincere admiration for all his achievements as a climber, but above all, for being a good neighbor and great father.     (Luis Alberto Serrano)

TEXTO: Luis Alberto Serrano

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Nombre (Name): Pippa Phillips

Residencia (Residence): Escocia (Scotland)


Biografía (Biography):

     Sólo una chica que vive en Escocia que le encanta tomar fotos, tocar su armónica cromática y montar en bicicleta.

     Just a girl living in Scotland who loves to take photos, play chromatic harmonica and ride bikes. 

     

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