2001 Despega como puedas (Estados Unidos 2000)

LO MEJOR ES DEPEGARSE DEL ASIENTO E IRSE A CENAR

 

     A veces, es verdad que nos apetece ir al cine a ver una buena película que te haga disfrutar de las imágenes, de la historia o de las cosas que realmente te hagan sentirte humano, películas que las recuerdas durante una semana y las comentas con los amigos o que, incluso, te perduran durante mucho tiempo en la memoria y puede que llegue a alcanzar un rincón entre tus clásicos particulares. Pero hay veces que lo que te apetece es ver algo que realmente te saque del aburrimiento. En este caso, decides ir a ver una película (normalmente una comedia) en la que no tengas que pensar y te dé todo hecho para que tú solo tengas que poner tu parte: la diversión.

 

     Este último caso fue el que me condujo a la sala a ver esta ¿película?. Bueno, la vamos a llamar película porque está sobre impresionada sobre celuloide y creo que para la Real Academia de la Lengua ya es suficiente razón. Pero para mi no es otra cosa que un sin sentido. Me reconozco devoto de películas que están entre mis clásicos particulares como "Agárralo como puedas" y todas sus secuelas posteriores. Estas, dirigidas magistralmente por David Zucker, sabían sacar partido a cada ridícula situación que en sus guiones con Jim Abrahams escribían.

 

     Pero este despropósito llamado "2001: despega como puedas" hizo que algunas de las personas que estaban en la sala despegaran antes de tiempo para aprovechar un poco más la tarde e irse a cosas más productivas como puede ser ir a cenar o a dar una vueltita por la playa. Qué se puede esperar de un guión escrito por el propio Leslie Nielsen y otro "actor" llamado Alan Shearman, ambos sin prácticamente experiencia en estas lides. Y es que da coraje que haya muy buenos guionistas que sufran para poder colocar un guión en una productora (si es que lo consiguen) y a esta gente le pongan un sin fin de medios para realizar una película que ya, desde el guión, debía de ser patética.

 

     Pero un patetismo que no pudo (y seguramente ni supo) solucionar un director de la peor clase B como es Allan A. Goldstein. Ni siquiera intentando meter a la chica "tía buena", que en este caso era la francesa Ophélie Winter que a parte de no demostrar ningún arte interpretativo no demuestra ni siquiera ser la chica bombón de la película, aunque me la pongan a cantar en un pretendido número musical que lo único que hizo fue darle un aire más patético al personaje y a la historia.

 

     Me gustaría decir algo bonito de esta película, pero no lo encuentro. Decorados mal diseñados, personajes demasiado tópicos en situaciones típicas y que además no hacen gracia. Hasta se atrevieron a poner la típica bola de helado que le cae en el escote de una de las damas de alta alcurnia. En fin... que no vayan a verla. Están avisados.

 

 

Valoración: OLVÍDALA

 

 

Fotograma