EL PUENTE DE LOS ESPÍAS (Estados Unidos 2015)

NUNCA HABÍA VISTO A UN SPIELBERG TAN PLANO Y PREVISIBLE

 

     La verdad es que iba con expectación. Spielberg, ya lo he dicho muchas veces, es uno de mis maestros. He analizado mucho sus películas y, mucho más, sus estrategias de producción. Un genio, de verdad. Además, con un guión firmado (aunque sólo hayan estado más encargados de los diálogos que de las tramas) por los que, para mi, pueden ser los mejores guionistas de Hollywood actual: los hermanos Cohen ("El gran Lebowsky" no me canso de verla, "Fargo", "Muerte entre las flores" o "No es país para viejos" Óscar a la mejor película en el 2008 y en la que tambien se llevó la estatuilla nuestro palmense universal Javier Bardem). Y si rizando el rizo, el protagonista es uno de los mejores Tom Hanks, esto prometía y mucho.

 

     Spielberg siempre ha abanderado en sus películas el americanismo. En esta cinta me llego a irritar el mensaje de "los americanos somos los buenos y todos los demás son los malos". Pero "el sueño americano" existe y bien se encargan de difundirlo. Esta vez el american dream le llegó al joven guionista inglés Matt Charman. Que Spielberg elija tu primer guión para ser su siguiente película es el sueño que todos tenemos. A Matt se le cumplió. Pero creo que uno que no se le va a cumplir es la nominación al Óscar. 

 

     Pienso que este es el principal problema del film y que hizo que saliera de la sala algo decepcionado. Está claro que estamos hablando de Spielberg, que su narrativa y sus planos son impecables, pero el argumento es demasiado plano y previsible. La ausencia de tramas secundarias de peso hacen que todo el guión recaiga en la trama principal. De hecho la sinopsis sería: "El abogado James Donovan trata de salvarle la vida al espia ruso capturado Rudolph Abel". Demásiado simple para dos horas de película.

 

     Se deja notar el toque cínico de los hermanos Cohen en algunas secuencias, levantando, incluso, alguna que otra risa en una película que es un drama de principio a fin. Pero no logran salvar la falta de previsibilidad de la historia. Yo fui siempre por delante de la peli y eso me llevó al consiguiente abrurrimiento en buenas partes de la historia. Si, ya sé que como está basado en hechos reales hay que ceñirse a los hecho ocurridos. No me lo trago. Con esta misma historia se podría haber hecho una película con más intriga y menos plana. 

 

     Desde ahora ya digo que no creo que esta película vaya a ser de las que compitan en los Óscar en muchas categorías. Aquí Tom Hanks hace de Tom Hanks. Nada nuevo que no haya hecho antes. Es el mismo personaje que Robert Langdon en "El código Da Vinci" o Michael Sullivan en "Camino a la perdición". Aun así, brilla por si sólo, como siempre. Para confirmar el poco impacto que tiene esta película y que no va a pasar a la historia de las mejores de Spielberg, diré que no hay una secuencia de la que ahora recuerde como memorable. No la hay, salvo la lección de cine que nos regala el director en la secuencia final de el puente. Una sinfonía lírica de planos que te mete en la psicología de los dos personajes protagonistas. ¡Que final más elegante!.

 

     Y dejo para el final lo mejor de la película: la intepretación que Mark Rylance hace del espía ruso Rudolph Abel. Magistral. Un casi desconocido actor al que le llega la oportunidad de su vida y que no ha desaprovechado. Ayudado por una creación del personaje brilante, no le hace falta ninguna conversión durante sus secuencias para acaparar toda la atención del espectador. De hecho, me hubiera gustado que saliera más veces. Y cuando te echan de menos es porque lo estás haciendo bien. Creo que éste sí va a estar, o para mí lo debería, nominado al Óscar. Hacía tiempo que no veía una interpretación tan convincente. 

 

Valoración: REGULAR

 

 

Mark Rylance y Tom Hanks

El maestro Spielberg con Mark Rylance