GLITTER (Estados Unidos 2001)

CON QUE TE COMPRES EL DISCO DE MARIAH CAREY BASTA

 

     A veces la industria cinematográfica estadounidense funciona como una maquinaria de relojería que deja muy pocos engranajes libres para la creatividad. Todos tenemos la idea de esas macro empresas productoras, con diez guionistas por película, con sus cinco asesores de guión y los cuatro dialoguistas a sueldo que hacen que cualquier historia común se pueda llevar a la gran pantalla dignamente. Vale que a veces no es así, pero en un caso como el que nos ocupa, conseguir una película a medida de la popularísima Mariah Carey, creo que es lo que las grandes productoras de las estrellas siempre han tratado de hacer.

 

     Pero no es este el caso ya que los productores han descuidado muchísimo este primer eslabón de la cadena. El guión creo que es de los más malos que se podrían haber leído. Y no entiendo como se dio el visto bueno a semejante historia para ser protagonizada por una “superestrella” del glamour como es Mariah Carey. Una historia de lo más vista se convierte en previsible desde la primera escena. Personajes tópicos, incluidos los protagonistas, hacen que la historia se vaya tornando en una sucesión de escenas monótonas y aburridas.

 

     Y mención a parte merecen los diálogos. Sólo con decir que mi compañera de tortura de esa tarde en la sala de cine y yo empezamos a hacer chistes con lo que oíamos. Esto les dará una idea de lo que nos estábamos aburriendo. Ya se que yo soy el último que debería quejarme de esto porque los diálogos de mis guiones son, con mucho, lo más flojo. Pero cuando he dirigido le he dado oportunidad a los actores a expresarse y enriquecer con su personalidad a los personajes.

 

     Claro, eso es cuando trabajas con actores. Otro caso es trabajar con Mariah Carey cuyas dotes interpretativas están por debajo de cero grados y a la que no le hizo ningún favor el doblaje de niña tonta que le pusieron. La falta de expresividad de su rostro le daban el mismo tono cuando estaba alegre por los triunfos como cuando estaba triste por las decepciones. Personaje plano desde el guión y planísimo desde la interpretación. Y con ella hicieron una película... esto es increíble.

 

     Todo esto está comandado por un novel director Vondie Curtis-Hall al que le faltan muchísimas tablas para dirigir eventos de este tipo. Parece mas un director de video-clip de grupillo juvenil que otra cosa. Ha logrado crear una historia sin prácticamente puntos de giro y los pocos que hay son demasiado previsibles y mal resueltos. Los momentos en los que podía haber generado una tensión pasan tan rápido que no te da tiempo ni de disfrutarlos. Además la época de los ochenta está muy poco lograda ni se parece, vamos.

 

     Pues, después de aburrirnos mi compañera ocasional y yo y como a mi no me gusta ese estilo gritón que tiene de cantar (aunque le reconozca el mérito de la voz que tiene) no me voy a comprar el disco que produce la mismísima Carey. Película para lucimiento personal de la "diva". Si ella no te gusta, vas a ver lo patético de sus defectos en esta cinta y si te gusta... corres el peligro de dudar de su talento artístico, que no de su voz, por supuesto.

 

Valoración: MUY MALA

 

 

Fotograma cuando Mariah era pobre

Fotograma de cuadno era una triunfadora