UN ITALIANO EN NORUEGA (Italia, 2017)

CUATRO RISAS Y POCO MÁS

​​        Siempre me guío por el instinto de que si una película europea llega a los circuitos españoles, es porque tiene algo. Esta, además, viene avalada en el cartel como la película más vista en Italia. Era una garantía de que algo bueno íbamos a ver. Todo fueron fuegos artificiales. He de reconocer que te echas unas risas a lo largo de la hora y media que dura, pero poco más.

          La historia de Checco, un funcionario que ya considera que con su puesto de trabajo tiene su vida resuelta y así lo piensan todos los demás que le rodean y que le hacen la pelota constantemente. Una reestructuración del funcionariado hace que tenga que elegir entre una indemnización de despido o trasladarse al lugar que decidan sus jefes. Acabará en los sitios más recónditos del mundo.

         Realmente lo flojo es el guión. Un tanto previsible y edulcorado en el que no tuvieron tanto en cuenta las tramas como los chistes. Realmente la película es una sucesión de situaciones ridículas (alguna de ellas inverosímiles, lo que le resta fuerza a la credibilidad general de los personajes). Es verdad que algunas de las situaciones te provocan la risa por el ridículo que hace el personaje principal interpretado con Checco Zalone. Quizás esté de moda este actor y sea el Adam Sandler italiano, pero a mi, los dos, me parece que en algunas películas rozan el sonrojo del espectador.

     Otra cosa que flojea es el tópico papel de todos los personajes creados stereotípicamente sin matices personales ninguno de ellos. Quizás pudiéramos salvar a la coprotagonista que, para mi gusto, en su primera película lo borda. Eleonora Giovanardi logra enamorar a Checco y a mi mismo. Un personaje simplemente bello sin dobleces con profundidad. Una pena que en todas las tramas en las que está brillante tengan que terminar de una forma ridícula por ser estilo es este film.

       Cuarta película de Gennaro Nunziante que, como en esta, todas están protagonizadas por Checco Zalone. Realización muy plana sin vestigios de virtuosismo cinéfilo con una planificación muy tradicional típico de la comedia de masas. Si aportar un piropo a la actuación de contrapunto que hace Sonia Bergamasco que es la única que cambia de registros durante esta historia y todos creíbles.

 

          Ya digo, una pena que lo que no sea creíble sea la historia por ser tan exagerada en todas sus tramas. Se me hizo parecer demasiado a las películas exageradas de Roberto Begnini o a las italianas de los años 70 y 80 con personajes como Adriano Celentano a las que ellos llaman "Comedia a la Italiana" (Commedia all'italiana) lo que viene a se nuestras "españoladas" de toda la vida. 

​Valoración: FLOJA

Fotograma de la película: el funcionario

Checco Zalone y Eleonora Giovanardi

Trailer

(No abrir si van a ver la película ya que desvela información)